miércoles, 6 de enero de 2010

Hoy miércoles tengo diálisis y vuelvo al Carlos Haya con mi camiseta y mi gorra

¡Sigue la lucha!

Hoy miércoles tengo de nuevo diálisis. Voy a ir al Hospital con mi camiseta reivindicativa y mi gorra. Y espero sacarme alguna fotografía para ponerla en el Blog. Quiero reivindicar mi trasplante, que llegará si les sale del fonendoscopio a los galenos porque si tengo que esperar a que le saga de los chips al ordenador, lo tengo crudo. Tres años de espera y trescientos pacientes que me han pasado por encima en la lista de espera no son muy esperanzadores.
Es por ello que me pasearé por todo el Hospital informando a quienes me pregunten. Y hablaré con los responsables del Centro de Coordinación de Trasplantes, que hoy, como es fiesta, no estarán en su despacho. Pero no importa. El viernes tengo que volver de nuevo a rendir pleitesía a la máquina, que por cierto tiene más años que Matusalen, y les pillaré seguro. Y si no, el lunes que viene. Y si no, el miércoles. ¡Será por días!.
Voy a denunciar las condiciones tercermundistas de las instalaciones de diálisis del Hospital Carlos Haya. Máquinas viejas que se estropean a diario, salas de 15 metros cuadrados para SIETE personas (cuatro enfermos con sus máquinas, dos enfermeras y una auxiliar), sala que pintaron hace seis meses después de SIETE AÑOS sin adecentar. Salas comunicadas por una ventana y cuidadas por las mismas enfermeras y auxiliares que no VEN directamente a los enfermos de la otra sala... Que para acceder a la otra dependencia deben salir al pasillo y volver a entrar tres metros más adelante (como para una urgencia)... Sillones-cama que se caen a pedazos haciéndonos polvo la espalda por la cantidad de horas que tenemos que aguantar en ellos sin movernos.... El mío es tan corto, que llevo tres años ¡con los pies colgando! porque se hicieron para una generación anterior a la mía, más bajita y corta de piernas. Para sillones y estanterías no hay dinero, pero eso sí, contratan a ejecutivos, cargos políticos, con sueldazos de 70.000 euros al año.
Y eso que yo estoy bien y puedo ir en mi vehículo. Pero allí tengo compañeros que están en las últimas, que les tienen que llevar en ambulancia cada día y volverlos a sus casas tras la diálisis hechos polvo. Tercermundista e inhumano, esa podría ser la calificación de muchos de los días en el Carlos Haya.
¿Y las enfermeras?. Pues lo mismo que los celadores ¡ay! la mafia de los celadores, ¡cuanto se puede decir de ellos!. Para uno que te sale bueno...
El Carlos Haya está viejo, mal cuidado, sus profesionales seguramente son los mejores del mundo, pero muchos de ellos, sobre todo ne niveles inferiores, se han convertido casi en funcionarios, más preocupados por sus horas, por sus turnos, por sus dobletes y sus cambios, más que en el fin último e importante de sus trabajos: EL ENFERMO. Gracias a él, por él y para él... ¡TRABAJAN Y VIVEN!. Pero excepto algunos casos, en determinados niveles profesionales la entrega y la profesionalidad brillan por su ausencia. Eso de que estas profesiones son vocacionales... eso era antes. Ahora son un trabajo más, en el que el que menos prima es el enfermo.
El Carlos Haya puede tener las máquinas más modernas del mercado médico y realizará maravillosos experimentos, trasplantes... pero es un Hospital obsoleto y caduco.
Y yo lo voy a demostrar día a día, hasta que mejoren las condiciones de mis compañeros y la mía misma. Ya está bien de callarnos pensando en si nuestras protestas van a influir en nuestros trasplantes. Si como ellos dicen, nos eligen los ordenadores... ¿Porqué tener miedo?. Y si lo hacen los médicos... tampoco. Lo que no han hecho en tres años, no tiene por qué hacerlos ahora. Si conseguimos al menos que nos cambien los sillones-cama, y conseguimos que los celadores no dejen a mi compañero Salvador, ciego por la diabetes, una hora aparcado en la entrada sin nadie que lo suba a diálisis, me daré por satisfecho. No es mucho pedir.
Acabo. Estoy cabreado. Muy cabreado. Dentro de unas horas iré al Carlos Haya y me lo notarán. A mí se me nota enseguida.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

En el mundo hospitalario pasa como en cualquier otro lugar hay personas competentes y personas que sólo miran por sí mismas, cumplir con sus horas y desentenderse.
La verdad es que hay varias cosas que no entiendo de la sanidad pública:
- Médicos que trabajan en consultas públicas durante la mañana y por las tardes trabajan en sus propias consultas o en clínicas privadas. Es esto de derecho??
- La llegada del trabajo basura, contratos de 6 meses para enfermeros, baja cualificación, sueldos miserables, ...
- Listas de esperas no hechas públicas, ni los criterios para su realización, permitiendo así adelantamientos sospechosos.

En fin, aún con todo esto, nuestra sanidad pública es de las mejores.

Andrés Villaverde dijo...

Amigo Juan Carlos:
Te llamo amigo, aunque hemos dialogado solamente en un par de ocasiones, pero eres de esas personas que caes bien enseguida.
En la primera ocasión, estuvimos hablando precisamente de nuestra enfermedad, pues creo que recordarás que yo estoy trasplantado y que pasé 27 meses en diálisis. Esto fue en Burgos que, por lo que cuentas, allí era mejor llevadero que en el Carlos Haya.
La segunda ocasión nos tocó hablar de Cáritas, de la pobreza y de la solidaridad, sentaditos en la terraza del "Lavaero" que allí coincidimos.

Después de leer tus protestas te aseguro que me ha dado mucha pena tu situación y la de tus compañeros en diálisis. Yo tuve la suerte de pasar esos meses mimado, lo mismo que los demás, en unas condiciones de total atención y cariño por todo el cuerpo médico, incluyendo a enfermeros, celadores, limpiadoras ..., algo importantísimo teniendo en cuenta la dureza y sufrimiento que supone el tratamiento de diálisis.

Recuerdo que mi mujer me preguntaba que si rezaba pidiendo para un trasplante. Mi contestación era tajante: "Hay otras personas que lo necesitan antes, pues sufren mucho más que yo".

A los poquitos días me llegó el trasplante que aún se mantiene después
de casi doce años. Efectivamente es como si te tocara la quiniela, la bonoloto, la ONCE, la doce ... todo junto. Ahora sigo disfrutando de ese regalazo, eso sí, con algún que otro medicamento y sin descuidarte.

Entiendo tu protesta y seguro que sacarás fruto, tú sabes hacerlo, no sólo por el método, sino por tu gran virtud cuál es el escribir y de qué manera. Te felicito por ello.

Juan Carlos, seguro que con tu más que fundada protesta, tu solidaridad con tus "colegas" y con un poco de FE, puedes tener muchas papeletas para que ese "sospechoso" ordenador se fije en ti pues me da que sí.

No solamente te deseo un feliz año, sino un también feliz trasplante. Saludos y ánimo.
Andrés Villaverde

Luis Bravo dijo...

No había entrado en el blogs desde hace un par de dias hasta ahora y acabo de leer estos dos post sobre el problema que tienes de encontrar el trasplante de riñon o el donante compatible, no se. Animarte Juan Carlos en esa lucha, y aunque no se como funciona eso del orden aleatorio del ordenador para asignar los órganos que se reciben, si me extraña bastante que lleves 3 años esperando sin que el ordenador encuentre un organo compatible, eso es demasiado tiempo. Posiblemente como tu indicas, haya ciertas prioridades a la hora de asignar el receptor o tal vez los médicos entiendan que existen pacientes con mas necesidad que otros y alteran el orden de la cola de espera, no lo se y tampoco quiero dudar de la etica de la clase médica.

Sin embargo, lo que si quiero transmitirte es una reflexión que me produce tu caso y es que en esta época en que todos pensamos en términos de reciclar, de reutilizar, de reusar, de salvar la vida de árboles gastando papel reciclado, me produce pena la poca inversión que se realiza por parte de las administraciones a campañas de donancion de órganos o a concienciarnos de que una vez finalizada nuestra vida, vamos al cementerio o al crematorio con muchos órganos vitales en perfecto estado de uso por otras personas que como tu lo necesitan, y estoy seguro que si la mayoría de quienes no creemos en la resurreccion de la carne y no nos oponemos a los trasplantes por motivos morales, cedieramos nuestros organos útiles para su reutilización por parte de personas enfermas que los necesitan, no habría lista de espera ninguna, casi me atrevo a decir que habría superavit. Muchos riñones, higados, pancreas, bazos y otros organos van al horno o al feretro tal vez por esa falta de concienciación o por dejación, no lo se, pero si sería interesante que el ministerio de Sanidad o la consejeria correspondiente pensara en ello y no sólo se limite a la campaña sino tambien a la habilitación de medidas para favorecer la donación.

No quiero sonar a irreverente o irresponsable por decir esto, pero si se subvenciona la energia alternativa, eolica, fotovoltáica etc, porque no se subvenciona o se arbitran medidas favorecedoras de la donación de órganos, tal vez se podría asi solucionar el problema de muchos que como tu necesitan un órgano.

En definitiva es una mera reflexión personal sin otras miras que concienciar un poco con esa frase del "hoy por ti, mañana por mi" quién sabe si mañana cualquiera de nosotros no necesitará un órgano.

Un abrazo y que tengas suerte y encuentres pronto ese riñon.

Aquiles dijo...

Sigues en la lucha, y tus amigos contigo.
Poco mas se puede añadir a tu denuncia solo desearte fuerza,coraje, ánimo y constancia en la misma.
Sabes que cuentas con mi apoyo para lo que necesites.
Un fuerte abrazo.
Saludos para todos.

Anónimo dijo...

En este tema es dificil opinar, sobre todo cuando no lo estas viviendo en tus carnes, por lo tanto no seré yo quien opine sobre la praxis médica, solo puedo darle ánimos y desear con todas mis fuerzas que ese riñón llegue lo mas pronto posible.
No obstante, en última instancia, esta situación se produce porque es mayor la necesidad de órganos que la disponibilidad de éstos, por eso es tan importante que nos concienciemos e insistamos a nuestros familiares en nuestro deseo de ser donantes llegado el momento, pués es la familia la que decide en esa situación. En nuestras manos esta la posibilidad de regalarle un futuro a otras personas como Juan Carlos, o tantas otras que necesitan un órgano vital y que nisiquiera tienen la opción de esperar a que les llegue porque no hay esa maquinita que lo sustituya temporalmente, por ejemplo un hígado o corazón.
Para sacar algo positivo de este tema, invito a que todos los que leen este blog hablen con sus familias sobre el tema, con que se consiga una sola persona más potencial donante en un futuro, esperemos que lejano, se pueden salvar las vidas de varias personas.
Gracias.

Juan Carlos Sanz de Ayala dijo...

Acabo de llegar del Carlos Haya y al menos hoy se ha conseguido algo: que bajen a mi compañero invidente, una vez desenchufado, hasta la ambulancia sin apenas hacerle esperar. Algo es algo.
Gracias, anónimo de las 14,16, gracias Andrés, tú lo sufriste en carnes propias, gracias Luis, efectivamente esa campaña debería ser obligatoria en todo el mundo, gracias Aquiles y no te digo que no necesitaré tu apoyo, gracias anónimo de las 21,37.
Gracias a todos los que me han llamado interesándose. Siento involucraros un poco a todos a través del Blog, pero es el primer método de presión de que dispongo antes de acudir a mayores.
Un abrazo a todos.